Hay tres partes para tragar que permiten que los alimentos de la boca entren al estómago y así comenzar con los procesos de digestión y absorción. La etapa esofágica de la deglución es la última parte y sigue la etapa faríngea que está precedida por la etapa voluntaria. La etapa esofágica de la deglución, al igual que la etapa faríngea, es involuntaria y está coordinada por el sistema nervioso autónomo.

El esófago en sí es un tubo muscular angosto que se extiende desde la garganta (faringe) hasta el estómago. Su función principal es conducir alimentos desde la boca hasta el estómago. Esto se realiza mediante dos tipos de contracciones peristálticas: