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Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) en niños

por Dr. Kylie López, MD, MSCR
Publicada: Ultima actualización en

¿Qué es el TDAH?

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad o TDAH es uno de los trastornos del comportamiento más comunes en los niños. La falta de atención, la hiperactividad, el comportamiento impulsivo o una combinación de estos síntomas a menudo se encuentran en niños normales, pero cuando estas características continúan durante un período de tiempo más largo y ocurren en diferentes entornos, se debe sospechar de TDAH. Anteriormente conocido como trastorno por déficit de atención o ADD, ahora se prefiere el término ADHD ya que incluye todas las características del trastorno. La hipercinesia infantil es otro término que se utiliza a menudo como sinónimo, aunque no abarca todos los aspectos del trastorno.

El TDAH puede afectar la capacidad de un niño para desempeñarse bien en la escuela, así como obstaculizar el funcionamiento normal en el hogar, en la escuela y en entornos sociales. Aunque no se puede curar, el tratamiento adecuado puede ayudar a los niños con TDAH a adaptarse a sus problemas y realizar sus actividades normales lo suficientemente bien. Los síntomas del TDAH pueden continuar hasta la edad adulta, pero muchos niños superan su problema con la edad, especialmente cuando se ha instituido el tratamiento adecuado en la niñez. Los adultos que retienen los síntomas pueden ser más capaces de manejarlos de manera más efectiva que los niños y, por lo tanto, solo pueden obstaculizar mínimamente el funcionamiento normal.

Causas y factores de riesgo del TDAH

Se desconoce la causa exacta del TDAH. Puede haber alguna alteración en la estructura y el funcionamiento del cerebro en niños con TDAH. Suele afectar a niños pequeños, pero puede continuar hasta la adolescencia e incluso la edad adulta.

  • Los niños se ven afectados con más frecuencia que las niñas.
  • El problema generalmente comienza en la vida temprana cuando el cerebro se está desarrollando.
  • Puede haber una predisposición genética al TDAH.
  • Puede haber antecedentes familiares.
  • Es probable que el TDAH coexista con otros problemas de desarrollo y de comportamiento.
  • Es más común en niños con discapacidades de aprendizaje.
  • La exposición prenatal al cannabis ( marihuana ) puede contribuir al TDAH.
  • Pueden coexistir problemas psiquiátricos como la depresión o el trastorno bipolar.
  • El tabaquismo y el consumo de alcohol durante el embarazo se han relacionado con el TDAH en el niño.
  • El parto prematuro, el bajo peso al nacer y las lesiones cerebrales al nacer pueden aumentar el riesgo de TDAH.
  • La exposición de los niños en edad preescolar a toxinas ambientales, como altos niveles de plomo, puede ser un factor de riesgo para el TDAH.
  • La investigación sugiere que los aditivos alimentarios, como los colorantes artificiales y los conservantes, pueden estar relacionados con la hiperactividad.
  • El trastorno de oposición desafiante (TND) y el trastorno de conducta (CD) pueden coexistir con el TDAH.
  • La mala crianza de los hijos no es una causa de TDAH, ni tampoco la ingesta excesiva de glucosa. El TDAH tampoco es causado por vacunas.

Los síntomas del TDAH

No todos los niños con TDAH son hiperactivos. Los niños presentan varios síntomas. Las características típicas del TDAH se pueden dividir en 3 grupos: hiperactividad, falta de atención e impulsividad.

Síntomas de hiperactividad

  • El niño no se queda quieto.
  • Siempre participando en alguna actividad, aunque el entorno pueda ser inapropiado.
  • Retorciéndose o inquieto sin cesar.
  • No se puede sentar y jugar tranquilamente.
  • Habla de forma excesiva y rápida.

Síntomas de falta de atención

  • El niño tiene problemas para concentrarse.
  • No puedo prestar atención por mucho tiempo.
  • Distraido facilmente.
  • Grave falta de concentración.
  • Incapacidad para prestar atención a los detalles.
  • Se retrasa en el trabajo escolar.
  • Tiene dificultad para seguir instrucciones.
  • No le gustan las tareas que requieren esfuerzo mental.
  • Olvido.
  • A menudo pierde cosas necesarias para las actividades diarias.

Síntomas de impulsividad

  • El niño actúa sin pensar.
  • Es desconsiderado con los demás.
  • Interrumpe continuamente.
  • Tiene dificultad para esperar su turno.
  • Lanza respuestas.
  • No obedece las solicitudes.
  • Molesta durante los juegos o la conversación.

Tipos de TDAH

El TDAH suele ser de 3 tipos: predominantemente desatento, predominantemente hiperactivo-impulsivo y combinado.

Predominantemente desatento

Por lo general, estos niños tienen problemas para concentrarse y prestar atención a los detalles, pero es menos probable que sean perturbadores. Pueden estar presentes todos o la mayoría de los síntomas de falta de atención. Sin embargo, los niños con características predominantemente distraídas tienen menos probabilidades de ser diagnosticados con TDAH.

Predominantemente hiperactivo-impulsivo

Estos niños muestran características tanto de hiperactividad como de impulsividad, por lo que es más probable que sean disruptivos. También son más propensos a sufrir accidentes y sufrir lesiones.

Tipo combinado

Estos niños tienen características de los dos tipos anteriores. Este es el tipo más común de TDAH.

Diagnóstico de TDAH

Dado que no existe una prueba diagnóstica para el TDAH, es necesaria una evaluación completa en los casos sospechosos para descartar otras condiciones que puedan confundirse con el TDAH. Las pautas para diagnosticar el TDAH son las siguientes:

  • Los síntomas conductuales de cualquier tipo de TDAH deben estar presentes desde una edad temprana (antes de los 7 años).
  • Los síntomas deben estar presentes durante al menos 6 meses y en 2 o más entornos.
  • La gravedad de estas características debería ser inapropiada para esa edad.
  • Se considera que estos patrones de comportamiento afectan al menos 2 aspectos de la vida de un niño, como el hogar, la escuela o el entorno de la guardería.
  • Estos síntomas de comportamiento no deben surgir debido a estrés en el hogar, como el divorcio o la muerte de un padre, un cambio en la escuela o el entorno, o cualquier otro evento importante de la vida.

Condiciones que pueden confundirse con el TDAH

Un niño puede desarrollar problemas de conducta en determinadas situaciones que pueden confundirse con el TDAH. Esto puede estar relacionado con abuso, discordia en el ambiente del hogar, negligencia y falta de estabilidad. Es importante descartar estas situaciones antes de realizar un diagnóstico de TDAH. A menudo, uno o más de los siguientes problemas pueden coexistir con el TDAH.

  • Ansiedad severa.
  • Depresión.
  • Estrés extremo.
  • La falta de sueño.
  • Problemas de visión y audición.
  • Problemas de comportamiento.
  • Trastornos de tics.
  • Dificultades de aprendizaje.
  • Trastornos convulsivos.

Diagnóstico erróneo de TDAH

No hay duda de que el TDAH está sobrediagnosticado en los países en desarrollo. Esto se debe en parte al diagnóstico erróneo de médicos con experiencia limitada en trastornos del comportamiento en niños. También se asocia con padres impacientes con malas habilidades parentales y de afrontamiento que a menudo presionan al médico de familia y, en ocasiones, incluso tergiversan el comportamiento del niño. El papel de los profesores, en particular los que tienen clases numerosas, es otro factor que contribuye a un diagnóstico erróneo. Puede deberse a que los maestros informan incorrectamente de los síntomas durante el horario escolar y puede estar asociado con aburrimiento, habilidades de enseñanza deficientes, intimidación, compañía negativa y otros trastornos de conducta. El TDAH debe ser diagnosticado por un profesional de la salud mental antes de considerar cualquier terapia. Sin embargo,

Tratamiento del TDAH

Aunque puede ser difícil manejar a los niños con TDAH, puede ser útil recordar que su comportamiento no es intencional, sino que está fuera de su control, a menos que se trate con medicamentos o terapia conductual. No existe cura para el TDAH, pero el tratamiento adecuado puede ayudar a los niños a vivir con algunos de los síntomas y a controlarlos. La medicación y la terapia conductual son la base del tratamiento del TDAH. Es fundamental realizar un seguimiento y un seguimiento estrechos.

Medicamento

Los estimulantes (psicoestimulantes) se utilizan con mayor frecuencia para controlar los síntomas del TDAH. Estos pueden incluir anfetamina-dextroanfetamina, dexmetilfenidato, dextroanfetamina, lisdexanfetamina y metilfenidato. Los efectos secundarios comunes de los estimulantes son dolor abdominal, disminución del apetito, irritabilidad y dificultades para dormir.

En algunos casos, se puede usar un fármaco no estimulante, como la atomoxetina. Los efectos secundarios son menos probables que con los estimulantes.
A veces se prescriben antidepresivos, especialmente en aquellos niños que no responden a los estimulantes o atomoxetina, o aquellos que también padecen trastornos del estado de ánimo. Sin embargo, debe usarse con precaución ya que puede tener varios efectos secundarios y puede aumentar el riesgo de suicidio.

La clonidina y la guanfacina son medicamentos para la presión arterial alta que pueden usarse para reducir los tics o el insomnio causados ​​por otros medicamentos para el TDAH o para tratar el comportamiento agresivo.

Sin embargo, no todos los medicamentos serán adecuados para todos los pacientes. La dosis también deberá regularse de acuerdo con los requisitos individuales.

La medicación no debe reemplazar la terapia conductual y más tiempo y atención de los padres y otros cuidadores.

Terapia de comportamiento

La terapia y el asesoramiento conductuales pueden ser de gran ayuda para afrontar el TDAH. Esto es más efectivo cuando se usa en combinación con medicamentos. La terapia ocupacional y el entrenamiento en habilidades sociales pueden ayudar a muchos niños.

Programas de entrenamiento para padres

Es importante que los padres participen activamente en el plan de tratamiento de su hijo. Los programas de capacitación para padres pueden ayudar al educar a los padres a lidiar con estos niños.

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