Los tumores de la columna vertebral son enfermedades poco comunes pero graves. La vida de una persona con un tumor es limitada, incluso después de tomar la forma más avanzada de tratamiento. Las opciones de tratamiento que se ofrecen son muy costosas y no están disponibles en todos los centros. El diagnóstico temprano y el tratamiento antes de la diseminación del tumor a varias partes del cuerpo pueden mejorar la duración total de la vida. Por lo tanto, es importante reconocer esta forma potencialmente letal de dolor de espalda.

Origen de los tumores

Un tumor puede originarse en una vértebra, pero esta forma es muy rara, como mieloma múltiple . Normalmente, un tumor se origina en cáncer de mama (mujeres) o cáncer de próstata / pulmón (hombres), y luego alcanza la vértebra para formar un tumor secundario mediante metástasis . A veces, incluso la radiación excesiva del tratamiento del tumor inicial puede causar tumor en la vértebra. Por lo tanto, una persona con un historial de cualquier tumor o radioterapia, debe tener cuidado con el dolor de la espalda media.

Síntomas de los tumores

El tumor conduce a la producción de células anormales en el cuerpo de la vértebra. Estas células no pueden agregar calcio como las células óseas normales y así producir un debilitamiento de la vértebra. El dolor de espalda en los tumores de la vértebra son dolores óseos o de compresión nerviosa.

  • Los dolores óseos se deben a la presencia de un tumor en la vértebra y con frecuencia se sienten durante la tensión mecánica de la vértebra, como saltar, caminar y así on.
  • Los dolores de compresión nerviosos son dolores punzantes que se sienten en las extremidades inferiores y en la región lumbar. Se deben a la compresión de los nervios espinales y la médula espinal por la masa tumoral. Se sienten comúnmente durante las actividades de estiramiento, como flexión, etc.
Lee mas:  Abdomen inflamado - Causas, síntomas y tratamiento

El rápido crecimiento de las células tumorales y su destrucción por el sistema inmune del cuerpo conduce a una pérdida pronunciada de peso, que se exagera aún más por la pérdida de apetito. El aumento en el tamaño del tumor puede provocar presión sobre la médula espinal y una pérdida gradual de sensaciones y movimientos de las piernas. Esto se ve claramente como una torpeza repentina al caminar o la imposibilidad de caminar sin apoyo. Tal tumor de crecimiento rápido debe ser eliminado inmediatamente con una cirugía, de lo contrario, conlleva el riesgo de parálisis completa de ambas piernas o incluso la muerte misma.

Artículos relacionados